Siguiendo por Lamadrid
Los años pasaron,y estallo la guerra civil.Lucho contra Lopez primero y Ramirez despues.
En 1825 ya general se hallaba en Salta,cuando estallo la guerra con el Brasil...y por supuesto no podía faltar a la cita, porque el tipo se anotaba en cuanta guerra estallara.El gobernador de Buenos Aires ,Juan Gregorio de Las Heras, cometió la imprudencia e encomendarle a Lamadrid el reclutamiento de tropas para esa guerra, así lo hizo el indomable general, pero en lugar de mandarlos a la guerra contra el imperio, las uso para darle un golpe de estado a su pariente Javier Lopesz, gobernador de Tucuman, que a la postre había fusilado a los Araoz, primos hermanos de Lamadrid. De este modo el tucumano se embarco en una guerra sin cuartel contra Santiago del Estero, Catamarca y La rioja,por entonces gobernada por Facundo Quiroga.
Es precisamente Quiroga quien se lanza contra el usurpador Lamadrid y ambos jefe se enfrentan en El Tala.
El 27 de octubre de 1825 se vieron las caras.Los hombres de Lamadrid fueron rápidamente dispersados por la caballería de Quiroga y es en ese preciso momento en donde don Gregorio tuvo un arrebato de imprudencia, pues con un puñado de hombres se lanzo sable en mano al centro de la batalla...unos minutos después rodeado de enemigos y abandonado a su suerte,Lamadrid daba hachazos de sable a diestra y siniestra.Aun así los hombres de Quiroga lograron reducirlo.Cuando rodó su caballo quedo a merced de quince furiosos riojanos..peleo como un león, con la temeridad que lo caracterizaba, pero la superioridad numérica era demasiada.
Uno tras otro,Lamadrid, recibió once hachazos de sable en el cráneo,otro le rompió la nariz, y le dejo el lóbulo colgando del labio superior,otros dos dieron en la oreja izquierda, cuya mitad inferior quedo pendiendo de un hilo de piel,otro le secciono el biceps izquierdo, y encima recibió un bayonetazo en el omoplato. Por quince heridas perdía sangre el denodado jefe,cuyas fuerzas lo iban abandonando. Finalmente cayo al suelo,siempre aferrando el sable con la diestra.Una vez caído,los enardecidos riojanos lo pisotearon con las cabalgaduras,luego bajaron y lo molieron a culatazos,quebrandole un par de costillas.por fin le quitaron las armas y la ropa.Como el loco quedara boca abajo,susurrando : "¡no me rindo,no me rindo!" decidieron darle un tiro de gracia y le metieron un balazo en la espalda luego se alejaron dándolo por muerto....
Junto con las armas y la ropa ensangrentada del jefe vencido,Quiroga recibió la noticia de la muerte de Lamarid. Pero Facundo quiso estar seguro y mando a buscar el cadáver....imaginen la sorpresa de los soldados riojanos cuando después de revisar todo el campo de batalla no lo encontraron...
continuara.
Y dale con el suspenso..... :)
ResponderEliminarsip mañana o pasado viene lo mejor
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