Dejen a los Próceres en paz
A pedido de mis queridos excompañeritos del secundario,y con motivo de la conmemoración del treintaidosavo aniversario de nuestro paso por la institución escolar de la avenida Meeks,tratare de explicar brevemente lo que ocurrió con el amigo Martín Miguel de Guemes en aquellos años aciagos en los que se estaba gestando la independencia argentina.
El a migo Guemes provenía de una de las familias mas importantes del norte argentino (aunque aun la Argentina no existía) entroncada con la nobleza española de la época colonial.Hombre con un fino sentido de la política,educado en el arte de gobernar se hallaba muy lejos de ser el cacique con que se denominaba despectivamente en Buenos Aires, que veía con malos ojos esta idea loca que ya había anticipado Moreno en su plan de operaciones para la Revolución de Mayo,de expropiar a doscientas o trescientas familias pudientes para invertir en ingenios y en industria...a Moreno le costo la vida...
Guemes, en cambio, se va a erigir como el madamas de una provincia que sostiene al ejercito del norte dirigido con Belgrano. Sin embargo los verdaderos méritos de Guemes son reconocidos por el Gral Jose de San Martin, cuando su breve paso en reemplazo de Belgrano en el ejercito mencionado.Guemes tendrá a su cargo la defensa completa del frente norte y para esto exige la colaboración directa y onerosa de lo que después se denominara oligarquía terrateniente salteña. A esta le digustaba profundamente ver comprometidos sus ingresos,colaborar con la causa de la guerra mediante empréstitos forzosos y sostener al ejercito de operaciones sobre el alto Peru. Pero lo que mas les desagradaba, era ver interrumpido su comercio de charque con los godos del alto Peru y de Lima. Asi fue que rapidamente se puso en marcha la conspiración que termina con la traición y asesinato del patriota Guemes...toda la oligarquía terrateniente va a festejar,desde Salta hasta Buenos Aires que publica para la ocasión, en primera plana de sus periódicos "ya Tenemos un cacique menos..."
Pero sin embargo el destino deparaba otra jugada, porque mientras la estrella de Guemes se apagaba,la de San Martin brillaba a pleno en el firmamento y comenzaban a ascender la de Quiroga y Lamadrid, mi heroe romántico preferido de la independencia, pero es es otra historia.
Para este blog M.G.
Queremos más!!!
ResponderEliminar